Garfield llegó a mi vida de una forma inesperada, me lo trajeron con apenas escasos 3 o 4 días de nacido junto con otros dos de sus hermanitos, la mamá fué envenenada y los gatitos quedaron huérfanos. A los días siguientes de que los acogí dos de sus hermanitos murieron posiblemente porque pasaron mucho tiempo a la interperie junto al cuerpo inerte de su madre muerta y sin alimento, y asi tan chiquitos y frágiles sus cuerpecitos no resistieron fué una gran pena. Sin embargo Garfield estaba vivo pero con muchos problemitas, débil y sin muchas ganas de querer vivir casi no comía por lo que practicamente lo forzaba a ingerir algunas gotitas de leche a cada rato; sinceramente pensé que Garfield moriría pero una de las lecciones que me ha dado la vida y sobre todo el hecho de hacer estas labores de rescate es que la naturaleza responde a cualquier estimulo positivo, creo que fué tanto mi afán por salvarlo y visualizar una vida plena para él que Garfield ahora es un gatito súper sano, activo, juguetón y guapito (es un lindo!!) estoy feliz por él lo quiero infinitamente y él a mí (creo que me vé como su madre porque me sigue fielmente y duerme conmigo y si le hablo me hace caso es un gato sin igual y por eso decidí quedarme con él (normalmente no es mi politica quedarme con los gatos que rescato pero este jovencito me robó el alma y el corazón y por eso quise compartir con ustedes amigos lectores esta pequeñita historia que de alguna manera a afectado de una manera maravillosa mi vida, ojalá y ustedes si tienen mascotas aprecien mas el hecho de tenerla y la quieran y la cuiden como el mas preciado tesoro y si no tiene una adopten, les aseguro que sus vidas se llenaran de capítulos interesantes todos los días, las mascotas nos brindan cosas que a veces entre humanos ( y mas en la actualidad) ya no se encuentran como es la lealtad, la camaradería y el amor incondicional y sincero.
Xoxo´s a todos ustedes de su amiga Alondra.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada